sábado, 16 de septiembre de 2006

Un humilde poema

GENTE DESAPARECIDA

a Sola Sierra, aparecida en el más allá.
Cuando pasen los años
cuando pasen los meses, las semanas.

Cuando este día se acabe
y esta hora radiante
llena de vida que tengo entre las manos
pase de largo
en dirección del vacío que han puesto
por delante de mis zapatos.

Cuando este minuto ceda
a la muerte su bocado.
Este segundo, cuando este
segundo sea olvido,
aparecerán tus huesos
o lo que quede de ellos,
descenderá tu rostro
del cartel en que te llevo.

Dormirás, por fin,
para que yo duerma a tu lado.

Volveré a sonreír
Como cuando era niña.


Clemente Riedemann
Publicado por nostambulo @ 7:39 | 0 Comentarios | Enviar

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