jueves, 27 de abril de 2006
Baños sucios
I
“Desde hace un tiempo atrás le hemos perdido el sueño a la vida , aunque para usted -amigo lector – le parezca increíble o sacado de la blusa, es cierto , hoy por hoy , el sueño se ha ido en paso muy veloz .El enterarme de tremenda bobaliconada , como es natural , me despertó risas , y cierta burla a quien lo decía – no le he de mentir , pero el ánimo burlesco acabo cuando en efecto , la burbuja que cobija mi cobardía había desaparecido , o grave aun , corría la hipótesis de haber sido destruida. A menudo no resulta ajeno esparcir que hay basura sentimental, que el olvido coge y obsequia al ropavejero de nuestras penas. Temo ocurrió así.
Más no llamo a la emergencia nacional ni a los escuadrones contra el delito prevensores de tal, son momentos perdidos, únicamente momentos”.
Y cuando narraba estas líneas, ya acaba de pasar la avenida Amul, un auto del 69 presionaba fuerte mi tensión con su claxon potente. Mi catalejo había resbalado de entre los dedos, de esos normales, producto de pensamientos acuñados en nostalgia .Inspirados en el terror de huir de lo lejano conocido. De lo avizorado.
Pena sempiternas.
II
El mozuelo me ha levantado la voz .Oiga, no va usted a hacer nada. Pero es inaudito, un adefesio me levanta la voz, y usted sonríe.
Y la risa se hizo prolongada, halló eco, repercutió en las mesas adjuntas, en el salón todo. Las miradas primeras se cruzaron .Ubicar al escandaloso era urgente.
(de alguna forma y otra lo hare continuar)